Noche de látigos en ART
Un látigo, un maestro y una entrega
Dicen que hay que conocer bien a alguien para acertar con un regalo. cocotte, desde luego, conoce a su Amo.
«Un látigo no se aprende a la primera:
se aprende con horas, intención y respeto».
No consiste en hacerlo chasquear
Por eso cocotte decidió regalarle a Herr_Schlag un látigo y, sobre todo, la oportunidad de aprender a manejarlo de la mano de Dhambalha, artesano y maestro de látigo.
Porque un instrumento así no consiste simplemente en hacerlo chasquear: requiere técnica, precisión, control y muchas horas entendiendo cómo se mueve, cómo responde y cómo utilizarlo con intención.
Durante el curso, Herr_Schlag pudo aprender y practicar esa técnica, incorporando nuevos conocimientos a su manera de dominar.
El regalo no era el objeto.
Era el tiempo dedicado a merecerlo.
Técnica
Entender cómo se mueve el látigo, cómo responde y qué hace falta para que obedezca.
Control
Precisión y contención. La distancia entre el gesto que impresiona y el gesto que cuida.
Confianza
Alguien que dedica horas a aprender, y alguien que se entrega a ese aprendizaje.
La prueba llegó en ART BDSM Madrid
Durante una noche dedicada a los látigos era el momento de llevar lo aprendido a la práctica y, para cocotte, de volver a hacer algo que define profundamente su vínculo con Herr_Schlag: ponerse en manos de su Amo.
Entre chasquidos, concentración y sonrisas, cada golpe hablaba también de aprendizaje, control y confianza. De alguien que ha dedicado tiempo a aprender y de alguien que confía lo suficiente como para entregarse a ese aprendizaje.
Cada chasquido decía dos cosas a la vez:
mira lo que he aprendido,
mira de quién me fío.Noche de látigos · ART BDSM
Leer el texto completo
Dicen que hay que conocer bien a alguien para acertar con un regalo. cocotte, desde luego, conoce a su Amo.
Por eso decidió regalarle a Herr_Schlag un látigo y, sobre todo, la oportunidad de aprender a manejarlo de la mano de Dhambalha, artesano y maestro de látigo. Porque un instrumento así no consiste simplemente en hacerlo chasquear: requiere técnica, precisión, control y muchas horas entendiendo cómo se mueve, cómo responde y cómo utilizarlo con intención.
Durante el curso, Herr_Schlag pudo aprender y practicar esa técnica, incorporando nuevos conocimientos a su manera de dominar.
La prueba llegó en Art BDSM Madrid, durante una noche dedicada a los látigos. Era el momento de llevar lo aprendido a la práctica y, para cocotte, de volver a hacer algo que define profundamente su vínculo con Herr_Schlag: ponerse en manos de su Amo.
Entre chasquidos, concentración y sonrisas, cada golpe hablaba también de aprendizaje, control y confianza. De alguien que ha dedicado tiempo a aprender y de alguien que confía lo suficiente como para entregarse a ese aprendizaje.
El látigo era para Herr_Schlag.
El curso también.
Pero la experiencia, definitivamente, era de los dos.
Y de todos los que formamos parte de ART
El látigo era para Herr_Schlag.
El curso también.
Pero la experiencia, definitivamente, era de los dos.
Y de todos los que formamos parte de ART.
Comentarios
1 comentario
Deja tu comentario
Este es un espacio de la comunidad ART. Se moderan los comentarios: cualquiera que falte al respeto no se publica.
Un pequeño regalo para una grandísima pareja. Gracias por ser como sois.
ART BDSM